Durante los últimos años se habla
de manera repetitiva del acoso escolar, salen expertos y charlatanes a dar
charlas y orientación a los preocupados maestros y desorientados padres de
familia, por esta razón y aportando algunas evidencias fílmicas, comparto
varias películas seleccionadas, algunas de hace más de veinte años y otras muy
recientes para que puedan ampliar el debate en torno acoso escolar, que es la punta de iceberg ya
que la verdad es que hay muchos más acosos laborales, intrapersonales, económicos,
políticos, más sutiles pero no menos crueles y dañinos sobre los que hay que
hablar, no olvides compañeros que los chicos en la escuela solo replican lo que
nosotros les brincamos. Lo que hacen los
chicos en la escuela en la evidencia de la reacción en cadena de lo que les
brindamos ellos son solo un espejo de la crueldad con que los criamos.
Una propuesta comunicacional con fines culturales y pedagógicos de uso libre del profesor Omar Felipe Becerra Ocampo
viernes, 19 de octubre de 2012
jueves, 18 de octubre de 2012
Esperando a Superman
La película Waiting for Superman (Esperando a Supermán) es un documental sobre la crisis que enfrenta el sistema educativo de Estados Unidos. Se trata de una versión sincera, clara y sin tapujos del panorama catastrófico que ofrecen las escuelas estadunidenses y refleja bastante la realidad educativa de México, Perú y de muchos países de America Latina.
El problema central: la deficiente preparación de los maestros y el
poder enorme que detentan los dos sindicatos de docentes, que, por su
parte, hacen una defensa de oficio, automática, acrítica, clientelar y
oportunista del profesor. ¿Qué hacer cuando no existen medios legales y
técnicos para evaluar periódicamente a los docentes? ¿Qué hacer cuando
las plazas son concebidas como vitalicias? ¿Qué hacer cuando se sabe que
la causa de la crisis es la mediocridad de los docentes y careces de
poder para expulsarlos (u obligarlos a que se preparen)?
Una buena parte del público tiene una opinión amable de los docentes y
de su oficio. Ser profesor se sigue concibiendo como una misión o un
apostolado, pero esta concepción —aunque generalizada— no refleja una
realidad en la cual muchos docentes actúan para su beneficio personal y
desprecian los valores éticos que, se supone, sustentan la actividad
educativa.
Una red de intereses oscuros se teje en el sistema educativo para
impedir su mejoramiento. Si alguien trata, seriamente, de promover un
cambio, se topa con poderosas resistencias de parte de los docentes que
están acostumbrados a la rutina fácil de la educación bancaria (Freire).
Existen soluciones pedagógicas y se conocen, lo que falta entonces es
resolver el problema de la voluntad de los principales actores que se
resisten al cambio.
Hoy por hoy, el mundo vive una explosión de ideas educativas: hay
millares de investigaciones críticas que iluminan el quid de la crisis;
hay infinidad de modelos pedagógicos de inspiración diversa. No son
ideas las que faltan; son voluntades. Son intereses encontrados los que
se disputan el destino de la educación en un conflicto que no acaba de
resolverse. Es la fuerza de la inercia contra la fuerza del cambio. Una
disputa que hasta ahora se ha resuelto en favor de la primera.
http://www.youtube.com/watch?v=owpBBUNju0Q
Mientras tanto las escuelas siguen produciendo alumnos destinados al
fracaso, a la desocupación, a las drogas, a un mundo vacío y angustiante
que no vale la pena vivir y que, en no pocos casos, se elude por medio
del suicidio o de la locura. La claridad y lucidez de esta película nos
desespera y nos aterroriza, porque no hay soluciones fáciles y las
soluciones que existen son impopulares y dolorosas para muchos. Desde
luego, siempre nos queda el recurso de tratar de reeducar, de informar,
de tratar de cambiar las actitudes y los valores de los demás, etcétera.
Existe, sin embargo, esperanza.
Pero esa esperanza descansa no en la llegada de un Supermán, sino en
esperar que triunfe el ejército que hoy por hoy es el más débil, el más
impopular, el de los reaccionarios, el de los que están contra la
mayoría. Esos minoritarios son los que defienden el profesionalismo, el
rigor, el trabajo, los valores morales, los que prefieren jugar con base
en las reglas, los que sinceramente se interesan por solucionar la
crisis educativa y por construirles un futuro promisorio a las nuevas
generaciones.
* Director de la revista Educación 2001.
Fuente: Milenio Diario, Opinión, p. 3.
Reportero: Gilberto Guevara Niebla.
Publicada: 24 de febrero.2011
jueves, 16 de agosto de 2012
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